Total de visualitzacions de pàgina:

Publicidad

dimecres, 28 de setembre de 2011

Papeles intercambiados






Hace 30 o 40 años, puede ser que incluso hace solo 20 años, era habitual que el hombre fuera el que trabajara para traer el dinero a casa y la mujer se quedara en el hogar para realizar todo tipo de labores domésticas como realizar la compra, hacer la comida, limpiar la casa, cuidar de los niños.

La progresiva incorporación de la mujer al mundo laboral incluso cuando ya tenía vida matrimonial hizo que en principio trabajase incluso el doble, ya que al llegar a casa tenía que seguir realizando labores domésticas, porque el marido o no estaba acostumbrado, o todavia no aceptaba ese rol.

El paso de los años hizo que el miembro masculino también se fuese incorporando a las labores domésticas aunque más minimamente que la mujer aunque también hay casos en que se llega a ese cincuenta por ciento deseable.

La crisis actual ha dado lugar a que con respecto a años atrás, se de un intercambio de papeles, es decir, que sea la mujer la que sale a trabajar y el hombre es quien se queda en casa realizando las labores domésticas.

Este es el caso que me ocurre a mí desde hace algo más de tres años, aunque ya con anterioridad colaboraba en las labores del hogar todo lo que mis cometidos laborales me lo permitían.



Puede ser que a otros muchos les resulte algo extraño e incluso humillante, pero en mi caso no es así. Tuve la suerte de tener una madre adelantada a los tiempos, que me inculcó que las labores del hogar no eran solo cosa de mujeres y hoy en día es uno de los principales legados que tengo de ella.

Como ya he comentado, tengo la suerte de formar parte de ese intercambio de papeles, y yo me encargo de llevar y traer a la niña del colegio, de limpiar la casa y de hacer la comida y no por eso me siento ni diferente ni extraño.

La compra es algo que de momento realizamos entre los dos, pero cuando surge, hago yo las compras de algunas cosas que se necesitan y no pasa nada ni me ven como un ser raro y extraño. Y este intercambio de papeles, lo asumiré con orgullo, todo el tiempo que sea necesario.




Las labores del hogar también son cosa de hombres y no por ello se es menos hombre y ya avanzado el siglo XXI es algo que se debería de ir comenzando a asumir sin ningún rubor ni ninguna vergüenza.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada