Total de visualitzacions de pàgina:

Publicidad

diumenge, 28 d’abril de 2013

Dos ejemplos deportivos sobre autoestima

Dentro de la serie de artículos o reportajes que estoy colgando sobre la autoestima y la superación personal, quiero exponer hoy dos ejemplos deportivos, representados por los equipos de mis amores, sobre lo que es una buena autoestima y una lamentable autoestima a la hora de afrontar determinados partidos.

Empezaremos por la manera más nefasta de fomentar su autoestima, su motivación y la fe en sus posibilidades que estaría representado por el Atlético de Madrid, ya que este fin de semana se ha vuelto a enfrentar al Real Madrid y una vez más, fruto de esa falta de autoestima y motivación, ha vuelto a sucumbir algo ya habitual en este tipo de enfrentamiento y que a mi particularmente ya no me pilla de susto con todo el dolor de mi corazón.



Esta falta de autoestima comienza en el último aficionado y pasando por los propios jugadores que no sienten jamás la indignación de la grada ante tanto fiasco, termina en la alta dirección, y es algo que viví insitu, en mis cuatro años de abonado y que fue una de las causas de que terminara por no renovarlo más ante esa apatía y esa resignación ante la derrota tras derrota que se producía siempre en este partido y que lamentablemente no solo no ha cambiado sino que ha empeorado como se ha podido comprobar este fin de semana.

Otro ejemplo de esa baja autoestima y motivación de este equipo, es que cuando pudo convertirse a principios de temporada en el gran rival del Barcelona, fue fallando en los momentos en los cuáles debía de demostrar su mentalidad ganadora y su alta autoestima, producto de esa apatía que existe en todo el entorno de este club, antes comentada.

Y para mostrar lo que es una buena autoestima y una buena motivación, podría recurrir a los dos monstruos del fútbol, pero me basta quedarme pese a su modestia y humildad con mi otro equipo, el Rayo Vallecano, que teniendo el peor presupuesto de primero división y siendo candidato numero uno a descender a segunda división por ese motivo, ha dado muestras de todo lo contrario y esa buena autoestima, motivación y fe en sus posibilidades, le han llevado a estar libre de descender a segunda división a falta de cinco jornadas y estar con opciones de poder jugar competición europea la próxima temporada a poco que los resultados en las cinco jornadas que quedan le acompañen.



Esta fe en sus posibilidades, hizo que finalizada la primera vuelta, ya comenzara a ver de lejos los puestos de abajo y aunque en esta segunda vuelta ha bajado un poco el rendimiento, ha sabido seguir sacando tierra de por medio con el tercero por la cola, hasta lograr la permanencia definitiva a falta de cinco jornadas cuando por su potencial tenía que haber luchado por ello hasta la última jornada.

Estos dos equipos, son dos buenos ejemplos para poder ver lo que se tiene que hacer y lo que no se tiene que hacer a la hora de plantearse objetivos y conseguir lo que realmente uno desea.


Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada